16.04.2016 Entrevista con Dr. Peter Lembke, Presidente de Beps Biopharm SL en Radio Onda Cero sobre el tema "Omega3 y el corazón". Programa " En bones Mans" con Carles Aguilar.

 

(3) Omega-3 y el corazón

El efecto más bien conocido de los Omega-3 es que “son buenos para el corazón” – ¡esto es correcto! La mayoría de la gente cree “que los omega-3 bajan los niveles de colesterol” – ¡esto no es correcto! Es verdad que algunas personas han visto/notado este efecto, pero científicamente el ácido graso EPA no ha demostrado un efecto sobre los niveles de colesterol y hay evidencia que indica que el DHA sube ligeramente el colesterol malo (el LDL). Una de las explicaciones para esto es que el DHA convierte el colesterol “muy malo” (VLDL) en el menos malo “LDL” y luego en el colesterol bueno “HDL”. Por lo tanto, esta subida de LDL puede ser una señal positiva, pero tiene que ser controlado por su médico.

¿Entonces, por qué son los omega-3 tan buenos para nuestro corazón? Los omega-3 ...

• Reducen los niveles de triglicéridos en la sangre

• Reducen la viscosidad sanguínea

• Aumentan la elasticidad de las arterias (blood vessels)

• Reducen la presión sanguínea

• Reducen las inflamaciones crónicas de las arterias (arterioesclerosis)

• Refuerzan y vitalizan las células (mitocondrias) del corazón (especialmente el DHA)

• Reducen el riesgo de arritmias

• Tienen un efecto “anti stress” sobre el cuerpo y mente.

Sin duda, uno de sus efectos más estudiados es que reducen los niveles de grasa en la sangre (triglicéridos). A nivel mundial existen 4 medicamentos para tratar la hiperlipidemia con los ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado concentrado) – algunos de ellos hace más de 30 años. Para bajar los triglicéridos se necesita una dosis de EPA + DHA de entre 1 y 4 gramos al día (3-10 perlas pur3 o 2-5 perlas rTGpur1000). Tomando menos omega-3 no se obtienen resultados positivos. Bajar los triglicéridos es muy importante porque una concentración elevada de triglicéridos en la sangre aumenta su viscosidad y esto provoca una subida de presión sanguínea. Lo cual también es un riesgo cardiovascular muy importante. El conjunto de reducción de los triglicéridos e incrementación de las elasticidad de las arterias no solo baja la presión sanguínea sino que además asegura un mejor suministro de nutrientes y oxígeno a todos nuestros músculos y órganos (corazón y cerebro incluido), mejorando sus funciones y rendimiento.

Otro efecto muy importante de los omega-3 para nuestro corazón es el hecho de que no sólo ayudan a prevenir las inflamaciones crónicas de las arterias sino que inician activamente el proceso de terminación de la inflamación (a través de protectinas y especialmente resolvinas = derivadas de EPA y DHA). La arterioesclerosis es una inflamación crónica de las arterias y una de las causas más importantes de sufrir un infarto de corazón. En el interior de las arterias el flujo de la sangre puede causar irritaciones en partes de la superficie interior de las arterias. Con el tiempo estas “irritaciones” se convierten en inflamaciones. Si cada día comemos mucho más grasas del tipo omega-6 (lo cual es pro inflamatorio) y muy poco omega-3 (anti inflamatorios) estas irritaciones se convierten en zonas de inflamación crónica. Con el tiempo la superficie interior de la arteria se pone rígida y en estas zonas se empiezan a depositar cosas, por ejemplo triglicéridos, colesterol y otros componentes de la sangre. Se forma una plaqueta. Esta plaqueta crece de tamaño y un día puede romperse, provocando un tapón en la arteria – ¡el infarto!

Una dieta rica en omega-3 no pueden garantizarle una vida sin infarto de corazón pero...

• reduce claramente el riesgo de sufrir un infarto y

• reduce la intensidad del infarto y el riesgo de morir del mismo.

Para aprovechar los efectos positivos de los omega-3 para el corazón necesitamos reducir la ingesta de alimentos ricos en omega-6 y grasas saturadas y por lo menos incluir 1 a 4g EPA + DHA al día en nuestra dieta. Esto se puede conseguir por ingerir...

• Mín. 100-200g pescado azul cada día

• 4-16 g aceite de pescado o 4-16 cápsulas de 1g de aceite de salmón

• o más cómodo, tomando 2-5 perlas de un suplemento omega-3 altamente concentrado al día (por ejemplo rTGpur1000 ). Si es un concentrado omega-3 de alta calidad tendrá, además, la ventaja de que esté menos contaminado con pesticidas, PCBs y metales pesados que el pescado o el aceite de pescado.