(5) Omega-3 y niños

Claro, durante el primer año de vida no hay ninguna duda, los omega-3, especialmente el DHA (por ejemplo dha-femme550) es muy importante para los niños. Su cerebro necesita cada día cantidades importantes de DHA para su desarrollo. Pero, después de un año su cerebro está formado. Ya casi no crece más y sólo hay que reponer el DHA gastado por DHA fresco para mantenerlo. ¿Entonces? ¿Ya no hace falta prestar más atención a los omega-3 en su dieta? Pues no. Ya hemos hablado sobre el problema de las lesiones cerebrales causadas por el estrés oxidativo debido a haber vivido uno o varios traumas psicológicos. Este estrés puede haber sido causado por una infección viral durante o después del embarazo, una madre fumadora o que haya consumido demasiado alcohol durante el embarazo. Hay muchas situaciones que pueden causar estrés oxidativo en los niños. Sabemos que este estrés oxidativo provoca inflamaciones dentro del cerebro. Además, sabemos que una dieta demasiada rica en omega-6 y pobre en omega-3 favorece la formación de inflamaciones crónicas que al final terminan con la muerte de las células afectadas.

También sabemos que un trauma psicológico vivido en las primeras fases de la vida puede favorecer

• una falta en el comportamiento social y agresividad,

• el desarrollo de la Hiperactividad (ADHD) y/o falta de concentración,

• el desarrollo de la Trastorno del desarrollo de la coordinación -Development Coordination Disorder (DCD),

• el desarrollo de Dislexia,

• el desarrollo de depresión, ansiedad y falta de sueño.

Una dieta rica en EPA (por ejemplo Petit pur3) a menudo puede ayudar a estos niños a volver a acercarse a una vida normal. Por ejemplo, HIPERACTIVIDAD. Hay un número muy elevado de niños diagnosticados con “hiperactividad”. ¡Un 10% de niños y un 7% de niñas en los EEUU! ¿Esto puede ser? No lo sé – a mí me parece excesivo. Tal vez diagnosticamos demasiado rápido este “compartimiento fuera de la normalidad”. Para mí un niño movido no tiene por qué ser un niño hiperactivo. El problema es que muchos de estos niños reciben psicofármacos muy fuertes. Medicamentos con efectos secundarios muy serios. Si solo fuera posible reducir la dosis diaria de estos psicofármacos, tomando un suplemento rico en EPA, esto sería un éxito enorme! Estudios han demostrado que a menudo los niños con hiperactividad muestran un nivel muy bajo en EPA en su sangre. Esto no debería sorprendernos si miramos la dieta habitual de niños y adolescentes. Comen todo lo que es rico en omega-6 – salvo pescado azul. Entonces, ¿de dónde sacan el EPA para combatir las inflamaciones crónicas en su cerebro? Como siempre, el equilibrio entre los omega-6 y los omega-3 en nuestra dieta importa. No es muy probable que consigamos que los niños reduzcan su ingesta de alimentos ricos en omega-6. Por lo que habría que ayudarles suplementando su dieta con suplementos ricos en EPA (mínimo 1 g EPA por día, lo cual corresponde a 1-2 cucharadas Petit pur3 al día). Debido al hecho de que muchos niños no les gusta tragar cápsulas es recomendable darles cada día una cuchara o dos de 5 ml de aceite de pescado azul, como el Petit pur3, directamente o mezclado con un yogurt, una ensalada o helado.

Es importante elegir un aceite de pescado de muy buena calidad, altamente desodorizada y decontaminada – es decir, sin sabor ni olor a pescado. Los productos de superior calidad son totalmente libres de sabor/olor a pescado por lo menos durante 1 mes, en la nevera, después de haber abierto la botella. Durante este mes habitualmente se termina la botella. El aceite de pescado de sardinas y/o anchoas es ideal porque lleva más EPA que DHA. Aceite de salmón a menudo lleva más DHA que EPA.

Ambos ácidos grasos son importantes: DHA (dha-femme550 o DHANEO) en su papel de prevención y funcionamiento del cerebro y EPA (Petit pur3) por sus efectos anti-inflamatorios y para para la formación del hormona “anti estrés” o del “buen humor”, la serotonina. Varios estudios demostraron que una suplementación de entre 1-3 g EPA (por ejemplo 2-4 cucharadas de 5 ml Petit pur3) por día redujo los síntomas de Hiperactividad y mejoró el comportamiento social. En bastantes casos ya no hizo faltar dar a los niños sus psicofármacos. También, en el tratamiento de Dislexia y trastorno del desarrollo de la coordinación un suplemento de EPA de 1-2 g (por ejemplo 2-3 cucharadas de 5 ml Petit pur3) por día mostró buenos resultados. Y todo, absolutamente sin efectos secundarios y por lo tanto sin riesgo para los niños. Finalmente sabemos que el EPA es muy importante para la motivación, el equilibrio emocional y para prestar más concentración, por ejemplo, en el colegio. Todo imprescindible para una vida contenta.